Opinión de nuestros alumnos

OPINIÓN DE DIEGO LAMAS FRIPP

Gracias a este Máster he podido cumplir el sueño de mi vida que es trabajar en una bodega.

Mi recuerdo más grato después haberlo realizado es el haber podido descubrir vinos de regiones desconocidas o casi olvidadas y grabar en mi memoria sus aromas y características. Nunca olvidaré un Moscato di Pantelería del año 2002 de Marco de Bartoli, un vino espectacular así como un vino de Australia firmado por nada más y nada menos que Egon Muller (Kanta).

Este Máster es una plataforma que permite descubrir, aprender, hacer nuevos contactos y amistades en el mundo del vino. Es de gran utilidad tanto para profesionales de la hostelería, distribuidores y elaboradores como también para personas ajenas al sector que quieran aprender disfrutando.

Por otro lado, los viajes que hemos hecho son experiencias irrepetibles que de otra manera no podría haber realizado nunca (Burdeos y sus principales Châteaux son un buen ejemplo de ello)

Los profesores altamente cualificados, muy variados, cercanos y muy inspiradores.

Con mis compañeros llegamos a ser una pequeña familia que se apoya, se hace bromas y aprende junta. Me llevo muy buenos recuerdos y grandes amigos.

¿Añadirías algo más vinculado a todo el trabajo que entre todos hemos realizado?

Añadiría un símil varietal con mis compañeros y amigos:

Oscar: un Malbec de Argentina, que hace mucho ruido, es franco y honesto.

Fabiola: Gewürztraminer de Alsacia, exótica y agradable con toques de sutileza.

Judith: Pinot Noir de Borgoña, que cuesta llegar a entender y acercarse, escondiendo todo su potencial y demostrando delicadeza y calidad en cuanto se abre al mundo.

Alberto Orera: Garnacha de Calatayud, con mucho potencial, juventud enérgica y mucho mundo por recorrer.

Cristina: Tinta del País, que bien tratada sabe hacerte disfrutar buenos momentos y aporta experiencia y personalidad.

Ignacio: Riesling del Mosela, sutil, elegante, agradable y amable.

Alberto D´a Pena: Cabernet Sauvignon de Burdeos, que sabe salir de cualquier situación, se adapta a todos los cambios y vaivenes del devenir, expresivo sin intimidar, personalidad que arrastra a seguir conociéndole y sobre todo una calidad y hechuras únicas en su especie.

Y yo añado: Diego Lamas. Un Tannat viajero que ha sabido adaptarse a otros suelos y climas ofreciendo músculo y estructura a cualquier proyecto antes de ser embotellado. Un “Iron wine” dispuesto a cualquier sacrificio con una insaciable sed de conocimientos.

OPINIÓN DE CRISTINA SARREGUI ALVAREZ

Después de algunos años acercándome al mundo del vino puedo decir algo muy personal y a su vez muy importante. “Este Máster me ha hecho creer en mí”.
Darme cuenta de lo que soy capaz de aprender y sobre todo, lo que puedo dar de mí misma si me rodeo de los profesionales oportunos es algo que atesoro después de un intenso proceso de inmersión que hoy me faculta –entre otras cosas- para dirigir catas y poder desenvolverme entre los profesionales más acreditados del vino a nivel global.

El Higher Máster me ha transportado a cada rincón del mundo a través del vino y los sentidos.

He saboreado los majestuosos vinos de la Borgoña de la mano de un profesor de viticultura francés, me he maravillado con la influencia de la corriente marítima de Humboldt en Chile, me he dejado seducir por los elegantes y atractivos vinos neozelandeses. He degustado vinos cuya tradición se remonta a 8000 años de historia, los auténticos vinos georgianos. He olido y grabado en mi memoria el aroma del Mouton Rothschild aún en barrica…y por supuesto, me ha enseñado a valorar la personalidad del vino español.

Ha sido un placer compartir todos esos buenos momentos con mis compañeros. Gracias a todos de corazón por las extraordinarias experiencias vividas a vuestro lado.